sábado, 19 de septiembre de 2015

CAPITULO 3. CORRUPCIÓN.

"Los aullidos de los infectados resonaron a través del angosto corredor a sus espaldas, el astrópata había escapado de milagro cuando los seres atravesaron las puertas blindadas del puente de mando abalanzándose sobre la tripulación con garras y mordiscos. Había visto como devoraban con un frenesí salvaje a sus compañeros del carguero imperial "Lux Tralpina" y sabía que en el resto de naves imperiales que componían su convoy estaba pasando lo mismo. Todas las naves habían informado de la extraña enfermedad que azotaba al personal embarcado, primero fueron casos aislados, personal de mantenimiento, servidores y soldados habían padecido los síntomas anómalos, sudoración excesiva, tos sanguinolenta, espasmos, altas temperaturas y demás dolencias que no remitían a pesar de la medicación suministrada. Las bodegas de carga se habían convertido en improvisados pabellones donde los enfermos esperaban que les llegara la hora junto a los que ya habían hallado su final y se amontonaban en fundas plásticas superpuestas. Los primeros indicios de que algo iba verdaderamente mal, fueron las desapariciones y las historias de soldados y tripulantes que contaban que sus compañeros muertos habían intentado morderles, de ser historias aisladas a ser una autentica pesadilla solo habían trascurrido seis horas, y ahora todas las naves de la flota de suministro se habían intercambiado informes de que los muertos habían regresado a la vida y de que la situación era insostenible. La flota se encontraba detenida y colapsada, las dos únicas fragatas de combate perdieron enlace hacía treinta minutos informando de que extrañas y corrompidas capsulas de abordaje habían atravesado sus defensas pero la transmisión se corto antes de que revelaran la identidad de los asaltantes. Lo último que recordaba el astrópata antes de abandonar su puesto en el puente de mando era que una enorme fragata había aparecido en el interior de la linea de convoy rebelando su presencia, era como si ya llevara ahí todo el tiempo, desde que habían iniciado la travesía desde Hydra Cordatus a Hydra Minor solo que invisible a los radares y detectores imperiales lo que le provocó un escalofrío en la espalda. Salió de sus pensamientos y continuó corriendo, doblo la esquina del pasillo y siguió a la carrera a través del ancho corredor de la zona de alojamientos, no paró de correr, estaba exhausto pero el sonido de decenas de pasos a la carrera tras él le forzó a no aminorar el ritmo, ruidos de descargas laser y gritos desgarrados de los infelices que caían abrumados por los infectados caníbales inundaban toda la nave, dobló otra esquina y comenzó a descender por unas escaleras metálicas hacia la zona del armorium, donde el fuego de laser era mas constante con la esperanza de que las tropas embarcadas estuvieran manteniendo la situación, al doblar la curva de la escalera se topó de frente con cuatro infectados que estaban sobre uno de los tripulantes devorándolo, uno de los infectados alzó la cabeza y poso sus ojos rojos directamente sobre los suyos con un trozo de carne desgarrada en la boca, el astropata salto por encima de el instintivamente y siguió corriendo, salio de la escalera y empezó su larga carrera a través del ancho puente hacía el armorium, la escena era dantesca, infectados devorando cuerpos destrozados por todas partes, tres soldados solamente seguían combatiendo con las culatas de sus rifles laser contra sus propios camaradas que se levantaban tras la muerte habidos de sangre fresca. Un enorme sonido como de miles de aullidos y quejidos se acercaba por la zona de escalera que había dejado tras el, una enorme horda de personal de embarque, soldados, médicos, astropatas y demás tripulación aparecieron por el recodo tras descender por la escalera, llevaban tuberias, palos, llaves inglesas, rifles laser, el astrópata elevó una plegaria al emperador y comenzó a correr hacía ellos, al llegar su mundo se derrumbó.... esa enorme horda estaba cubierta de sangre, desgarrada, el hueso asomaba en los pómulos, a algunos le faltaban miembros, los muñones estaban coagulados, incluso los rifles laser que vio a algunos portar, ahora de cerca comprendió que los arrastraban instintivamente, esa enorme horda estaba muerta, la marea de cadáveres clavarón sus ojos sobre el, y con aullido desgarrador se lanzaron encima.
El ultimó recuerdo del astropata era como le desgarraban cientos de garras y era devorado vivo por la marea zombie.

La Terminus Est se colocó a la vanguardia de la larga línea de naves , una inmensa flota variopinta de naves de aspecto pútrido avanzaba en formación de lanza con la infame fragata de Typhus al frente. Thypus se encontraba delante de la bóveda observando el mundo distante en el centro de la panorámica, una cohorte de exterminadores se encontraban tras el, así como sus hechiceros y sirvientes abotargados y retorcidos cubiertos de pústulas. Su viaje había salido según lo previsto, había sido reacio a aceptar las demandas del saqueador, ese bastardo se creía con autoridad sobre todos, pero el sabía que no, y el haberse demorado en hacer su aparición le divertía y servia como muestra de rebeldía a partes iguales. El solo le debía su servicio al padre Nurgle, era el portador del enjambre destructor y el heraldo de la plaga, y sin duda todos los asaltos a las lineas de suministros imperiales le habían servido tanto para aislar y debilitar a las fuerzas imperiales como para aumentar de una forma formidable el tamaño de sus hordas de zombis de plaga, disponía de millones de esos seres y la presencia de su partida de marines de plaga era suficiente numerosa como para equipararse al tamaño de los capítulos de perros del falso emperador desplegados en Hydra Cordatus. El padre Nurgle había ocultado la presencia de su flota y eso le había permitido propagar la plaga sin peligro de ser detectado a cuantas naves se pusieran en su rumbo, ahora era el momento de lanzar su asalto y romper la guerra en tablas en la superficie del planeta.
Typhus se recostó sobre su trono, un trono orgánico segregando pus y limo, cubierto de llagas, con la miasma verdosa en torno a el, decenas de diminutos nurgletes se reían y acariciaban las grebas y botas blindadas de su señor, mientras adoradores abotargados y cubiertos de heridas sangrantes se arrastraban y canturreaban en la lengua maldita del caos. El portón metálico y cubierto de corrosión se cerró tras la decena de exterminadores que irrumpieron en la sala de meditación de Typhus. Los enormes exterminadores portaban guadañas de aspecto impío y armaduras descomunales cubiertas de oxido y chorretones. Recorrieron el camino hasta el frontal de su señor y se detuvieron, solo uno siguiendo avanzando y después de tres pasos mas, se inclinó ante Typhus.
- Mi señor, las naves de descenso están preparadas tal y como ordenasteis, nos encontramos en posición de iniciar el asalto sobre la zona establecida tal y como estaba marcado.- la voz del capitán de los guardianes de tumbas sonó guturalmente enferma. Typhus se levantó inclinando la cabeza hacía el capitán de su escolta.
- No vamos a descender en la zona que había prevista- Typhus parecía divertirse. -El descenso se efectuara tras las lineas imperiales de Hydra Minor, hay mucho que hacer en Hydra Minor, dejemos a Abaddon y Kharn librar su guerra en Hydra Cordatus algún tiempo mas.
- Pero mi señor estamos sobre Hydra Cordatus, el saqueador demanda...- La guadaña destripadora atravesó el pecho del exterminador brotándole por la espalda, con un gesto violento levanto el arma con un fuerte tirón hacía arriba abriendo en dos el torso y la cabeza del antes capitán de su escolta. El resto de exterminadores sonrieron devolviéndose miradas complices, Typhus habló de nuevo al grupo de Guardianes de la muerte.
- Solo el padre puede dictar su voluntad, si Abaddon solicita nuestra presencia la tendrá, pero sera donde el padre decida, Cirross hijo mio levantate- otro exterminador se acerco a Typhus, escupió sobre el cuerpo del ex capitán destrozado y se inclino ante el heraldo de nurgle con una reverencia. 
- Que la flota se prepare para el salto a la disformidad y el despliegue inmediato en Hydra Minor, el padre sospecha que el futuro de la campaña depende de propagar nuestra bendición sobre ese mundo- Typhus volvió a recostarse sobre su trono. Cirros volvió a la formación y elevó su guadaña como señal de saludo, después salieron de la sala.
El portador del enjambre destructor permanecía en su trono, acariciando un nurglete, una voz le invadió la psique.
- As obrado bien Typhus, as obrado bien...-
- Lo sé , padre.-"


La situación de la contienda se acercaba a su punto de mayor dureza, las fuerzas de los Ultramarines habían sido reforzadas tras el descalabro de Hydra Xylen con la presencia de casi la totalidad de su capitulo. La Roca con el grueso de los Angeles Oscuros había irrumpido en el sistema también y varias peticiones de refuerzos habían sido atendidas y mas fuerzas imperiales se dirigían al sector.
La legión Alfa había sido aplastada, los eldar habían causado un daño terrible en la batalla de Hydra Cordatus y el cerco a la capital por parte de las fuerzas traidoras había perdido ímpetu. Pero la situación distaba mucho de ser favorable. Hydra Xylen se había perdido con el despertar de un mundo necrón y la posibilidad de recuperar las forjas en su superficie se habían perdido para siempre cuando las tormentas disformes habían bloqueado cualquier posible ruta hacia el mundo. Las fuerzas renegadas del caos habían destruido dos de las tres lunas de Hydra Minor, y la luna que quedaba en manos imperiales servía de punto base para el asalto orbital sobre la capital planetaria por parte de los Ultramarines y los Ángeles Oscuros, donde los regimientos renegados de la guardia traidora y los Corsarios Rojos habían levantado una red de bastiones y fortificaciones. En Hydra Cordatus la batalla seguía siendo encarnizada a pesar de que los eldar hubieran ayudado de imprevisto a las fuerzas imperiales, tan rápido como los xenos habían aparecido, se marcharon después, y a pesar de aliviar la presión de las fuerzas del caos, los defensores habían perdido los suministros que tenían que haber recibido en las últimas semanas, debido a la desaparición de los cargueros en mitad del espacio de forma misteriosa. Los batallones de la guardia imperial se encontraban al borde del colapso, el capitulo de los Paladines Imperiales había sufrido bajas horribles intentando mantener la línea antes los asaltos de berserkes enloquecidos, y una fuerza blindada con los colores de la Legión Negra había penetrado doscientos cincuenta kilometros en el margen sur de la red de defensas imperiales. La situación era terrible, un pulso entre la férrea determinación imperial, y la corrupción indomable del caos.
Las dos fuerzas se preparaban ahora para sus respectivos planes y ofensivas y el destino de ese sector de la galaxia se encontraba en los fuegos de la destrucción ante la mirada cruel de los dioses sedientos de sangre y la fe inquebrantable en el dios emperador.

BATALLAS A DISPUTAR.

---------------------------------------Batallas de Hydra Minor-------------------------------------------------

Ángeles Oscuros 1250 pts y Ultramarines 1250 V.S Corsarios Rojos y Guardia Traidora hasta 2500 pts en cualquier combinacion. Requisitos: Sistema etc, las fuerzas imperiales deberán entrar en juego utilizando la regla asalto orbital, la facción del caos deberá incluir 2 fortalezas sin coste en puntos de ningún tipo, las fuerzas imperiales podran efectuar un unico bombardeo orbital, despues del despliegue pero antes de iniciar la batalla con el siguiente perfil F8 FP3 alcance ilimitado *acobarda.

Ultramarines 1250 pts y Ángeles Oscuros 1250 pts V.S Corsarios Rojos 1250 pts y Guardia de la Muerte 1250 pts. Requisitos: Sistema etc, los imperiales tienen prohibido el uso de capsulas de desembarco. Cada facción dispondra de 1d3 Bombardeos orbitales con el siguiente perfil Alcance ilimitado F 8 FP 3 área grande *acobarda, que se resolverán alternativamente después de colocar los infiltradores y antes de empezar la partida. ( Esta partida deberá jugarse después de haber jugado el desembarco orbital pendiente del capitulo 2.)

Ultramarines 1850 pts V.S Guardia de la Muerte 1850. Requisitos: Misión Guerra eterna la Reliquia,
los ultramarines deberan incluir todas las unidades del tipo infanteria con trasportes asignados, No se permite el uso de capsulas ni de unidades que entren por despliegue rapido para el bando imperial. La Guardia de la Muerte solo podra dejar un maximo de dos unidades en la reserva, el resto debera ser desplegado en mesa, las unidades forzadas a entrar desde la reserva podran hacerlo sin contar para ese máximo.

Guardia Traidora 1500 V.S Ángeles Oscuros 1500: Requisitos: Sistema etc. Los Ángeles Oscuros no podrán utilizar cápsulas de desembarco, ni unidades de despliegue rápido. La Guardia Traidora deberá incluir una fortificación de cualquier tipo.

                                                   
-------------------------------------Batallas de Hydra Cordatus-------------------------------------

Paladines Imperiales 1850pts V.S Khorne Daemonkin 1500pts Requisitos: Mision de guerra eterna cruzada, Las miniaturas de Khorne Daemonkin con la regla especial *demonio, tienen la regla oleada por lo que cuando una unidad sea completamente destruida entrara al inicio de su siguiente turno mediante despliegue rapido. La partida tendra la regla combate nocturno durante el primer turno y se librara a la distancia de 5 turnos.

Paladines Imperiales 1850 pts V.S Marines Espaciales del Caos 1850 pts. Requisitos: Sistema etc.
Se permiten alianzas del codex guardia imperial a cada uno de los ejercitos, considerandose hermanos de batalla, Se permitira el uso de un único bastión o linea aegis a cada uno de los ejercitos de forma gratuita pero pagando el coste de las mejoras.

Guardia Imperial 1850 pts V.S Guardia Traidora 1850 pts. Requisitos: Sistema etc, debera incluirse un caballero imperial por facción.



SECTOR HYDRA CORDATUS




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